miércoles, 29 de septiembre de 2010

LOS NOMBRES DE JESÚS



Pintura de Gibrán

Jalil Gibrán en su libro "Jesús el Hijo del Hombre" presenta en uno de sus capítulos de su hermosa obra, este pasaje:

JUAN, HIJO DE ZEBEDEO

Los diferentes nombres de Jesús

Ustedes han visto que un núcleo de nosotros llamaba a Jesús "El Mesías", y otros "El Verbo", mientras algunos de nosotros lo llamaban "El Nazareno" y otros "El Hijo del Hombre".
Ahora vengo a explicarles el significado de estos nombres tal como los entiendo. El Mesías, que existía desde antiguos tiempos, es la chispa de la Divinidad que mora en el espíritu del hombre. Es la brisa o el soplo de la Vida que nos visita y encarna tomando un cuerpo como el nuestro. Es la voluntad de Dios. Es el primer Verbo que habla en nuestras voces y habita nuestros oídos, para que entendamos y nos instruyamos. Y el Verbo de nuestro Dios ha construido una casa de carne y hueso y se hizo un hombre como tú y yo.

El Mesías vino muchas veces al mundo y recorrió muchos países, pero siempre fue extraño entre los hombres, que lo tomaron por loco; en cambio el eco de su voz no se ha apagado, por cuanto la mente del hombre retiene lo que muchas veces la memoria no ha podido retener y conservar.

El Mesías es esto: nuestra profundidad más insondable y nuestra elevación más infinita. Él es quien acompaña al hombre hacia lo eterno. ¿No habéis oído hablar de Él en los caminos de la india, en la tierra de los Magos y en el desierto de Egipto?

Nació Jesús el Nazareno y creció como nosotros. Sus padres eran como los nuestros y él era como uno de nosotros; pero el Mesías, el Verbo, que desde el comienzo era el Espíritu que quería para nosotros una vida perfecta, se ha fundido con todas esas esencias en la persona de Jesús, y se unió con él y se hicieron una sola.

He seguido su sendero y sus pasos para oír las palabras del Mesías en labios del Jesús de Galilea.
Algunos lo llamamos el Hijo del Hombre. Él mismo quiso que así lo llamáramos, porque Él mismo conoció el hambre y la sed del hombre a quien veía buscar su Yo superior.

El Hijo del Hombre es el Mesías tierno y bondadoso que quiere estar con todos. Es Jesús el Nazareno que viene a guiar a todos sus hermanos hacia el Elegido que Dios ha ungido y hacia el Verbo que en el principio estaba con Dios.
Jesús de Galilea vive en mi alma. Es el Hombre que se elevó sobre todos los hombres. Es el poeta que con todos nosotros forma los poetas. Es, más bien, el Espíritu que llama a las puertas de nuestros espíritus, para que despierten y se eleven a dar la bienvenida a la Verdad desnuda y confiada.

LA BELLEZA Y LA FEALDAD


Vestiduras - J. Gibran

Cierto día Belleza y Fealdad se encontraron a orillas del mar. Y se dijeron:
-Bañémonos en el mar.
Entonces se desvistieron y nadaron en las aguas. Instantes más tarde Fealdad regresó a la costa y se
vistió con las ropas de Belleza, y luego partió.
Belleza también salió del mar, pero no halló sus vestiduras, y era demasiado tímida para quedarse
desnuda, así que se vistió con las ropas de Fealdad. Y Belleza también siguió su camino.
Y hasta hoy día hombres y mujeres confunden una con la otra.
Sin embargo, algunos hay que contemplan el rostro de Belleza y saben que no lleva sus vestiduras.
Y algunos otros que conocen el rostro de Fealdad, y sus ropas, no lo ocultan a sus ojos.

EL ASTRONOMO


Pintura realizada por Gibrán

EL ASTRÓNOMO

A la sombra del templo mi amigo y yo vimos a un ciego, sentado allí, solitario.
-Mira -dijo mi amigo- ese es el hombre más sabio de nuestra tierra.
Me separé de mi amigo y me acerqué al ciego. Lo saludé. Y conversamos.
Poco después le dije:
-Perdona mi pregunta: ¿desde cuándo eres ciego? -Desde que nací -fue su respuesta.
-¿Y qué sendero de sabiduría sigues? -le dije entonces.
-Soy astrónomo -me contestó el ciego.
-Luego, se llevó la mano a su pecho, y dijo:
-Sí; observo todos estos soles, y estas lunas, y estas estrellas.

LA CREACIÓN


Pintura de Gibrán

Jalil Gibrán en "Una Lágrima y una Sonrisa"

Y separó el Dios de los dioses un alma de sí mismo y la hizo bella.
Y le dio una copa de alegría y le dijo: "No beberás de esta copa sino cuando hayas olvidado el pasado y te hayas desinteresado del futuro".
Y le entregó una copa de tristeza, y le dijo: "Beberás de esta copa para que puedas apreciar la dicha de la vida".
Y puso en ella el amor que la abandona ante el primer suspiro de conformidad, y una dulzura que desaparece ante la primera palabra de orgullo.
Y del cielo hizo bajar sobre ella el conocimiento para que la oriente hacia el camino de la verdad.
Y en sus profundidades puso una visión capaz de ver lo invisible.
Y creó en ella sentimientos que fluyen con las imágenes de la imaginación, y que corren con los fantasmas.
Y la vistió con un traje que los ángeles tejieron de las ondulaciones del arco iris.
Y luego puso en ella la oscuridad de la duda, que es la sombra de la luz.
Y tomó un fuego del volcán de la ira, y vientos del desierto de la ignorancia, y arenas de las riberas del mar del egoísmo, y tierra hollada por los pies de los siglos, y amasó el hombre.
Y le dio una fuerza ciega que explota en la locura y se calma ante los deseos.
Y le dio la vida que es la sombra de la muerte.
Y el Dios de los Dioses sonrió entonces y lloró, y sintió un amor sin fin ni límites, e hizo la unión del hombre con su alma.

lunes, 8 de diciembre de 2008

PENSAMIENTOS SELECTOS


Foto de Gibrán en su juventud
Citas
• "Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños."
o Fuente: Dichos espirituales, "Dichos", 1963 (póstuma).
• "Aquel que no usa su moralidad sino como si fuera su mejor ropaje, estaría mejor desnudo."
o Fuente: Dichos espirituales, "Dichos", 1963 (póstuma).
• "Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores."
• "Descubrí el secreto del mar meditando sobre una gota de rocío."
• "El ruiseñor se niega anidar en la jaula, para que la esclavitud no sea el destino de su cría."
• "En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente."
• "En el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su mañana y toma su frescura."
• "Hay quienes dan con alegría y esa alegría es su premio."
• "La fe es un oasis en el corazón, que nunca será alcanzado por la caravana del pensamiento."
• "Los dones que provienen de la justicia son superiores a los que se originan en la caridad."
• "Los hombres que no perdonan a las mujeres sus pequeños defectos jamás disfrutarán de sus grandes virtudes."
• "Los recuerdos son un traspié en el sendero de la esperanza."
• "Madre: la palabra más bella pronunciada por el ser humano"
• "No se llega al alba sino por el sendero de la noche."
• "Puedes olvidar a aquél con el que has reído pero no a aquél con el que has llorado."
• "Si de noche lloras por el Sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas."
• "Si encuentras un esclavo dormido, no lo despiertes; puede estar soñando con la libertad. Si encuentras un esclavo dormido, despiértalo y háblale de la libertad."
• "Trabajar con amor es construir una casa con cariño, como si vuestro ser amado fuera a habitar en esa casa."
• "Vuestros hijos no son vuestros hijos: son los hijos y las hijas de las ansias de vida que siente la misma vida."
• "Y no penseis en dirigir los caminos del amor; es el amor quien si os encontrara dignos dirigirá vuestros caminos."
• "Yo os digo que la alegría y la tristeza son inseparables."
• "¿Dónde puedo encontrar un hombre gobernado por la razón y no por los hábitos y los deseos?"
Obtenido de "http://es.wikiquote.org/wiki/Khalil_Gibran"

Del libro JESÚS EL HIJO DEL HOMBRE

Pintura de Gibrán
Jalil Gibrán, es mi autor predilecto y EL PROFETA es uno de sus libros que más aprecio. Me permito ofrecer la traducción que hice de apartes del capítulo 14 del libro “JESÚS EL HIJO DEL HOMBRE” de GIBRÁN, tomada de la versión directa del inglés. Aclaro que Gibrán no presenta su libro como un estudio histórico del mensaje de Jesús, sino que lo presenta desde un ángulo especialmente poético y artístico, pero conservando todo el respeto hacia la figura del Señor.

MATEO: El Sermón de la Montaña

En un día de cosecha Jesús nos llamó junto con otros amigos a las colinas. La tierra estaba fragante, y como la hija de un rey en su fiesta de bodas, lucía todas sus joyas. Y el firmamento era su novio.
Cuando alcanzamos las alturas, Jesús se detuvo en un bosquecillo de laureles, y dijo, “Descansen aquí, serenen sus mentes y afinen sus corazones, porque tengo mucho que compartirles”.
Entonces descansamos en la hierba, y nos rodeaban las flores de verano, y Jesús se sentó en medio de nosotros.
Y dijo:
“Benditos son los serenos en el espíritu.
“Benditos son quienes no están encadenados a sus posesiones, porque serán libres.
“Benditos quienes recuerdan su dolor, y en su dolor aguardan su alegría.
“Benditos quienes tienen hambre de la Verdad y la Belleza, porque su hambre les dará pan, y su sed agua fresca.
“Benditos los bondadosos, porque ellos serán consolados por su propia bondad.
“Benditos los puros de corazón, porque ellos serán uno con Dios.
“Benditos los compasivos, porque la compasión los acompañará.
“Benditos los pacificadores, porque su espíritu morará por encima de las luchas, y transformarán los cementerios en jardines.
“Benditos quienes son perseguidos, porque serán de pies ligeros y tendrán alas.
“Regocíjense y sean gozosos, porque han hallado el reino de los cielos dentro de ustedes mismos. También serán perseguidos, y en esto reside su honor y su recompensa.
“Ustedes son la sal de la tierra. ¿Podrá perder su sabor la sal con la cual se habrá de condimentar el corazón del hombre?
“Ustedes son la luz del mundo. No pongan esa luz bajo un celemín. Permítanla más bien brillar desde la cumbre, para aquellos que buscan la Ciudad de Dios.

Así habló Jesús, y fue mi deseo postrarme y adorarlo a Él, pero en mi timidez no me moví ni articulé una palabra.
Sin embargo al final hablé, y dije ”Me gustaría orar en este momento, pero mi lengua es pesada. Enséñame a orar”.

Y Jesús dijo, “Cuando vayas a orar, deja que tu anhelo pronuncie las palabras. Es mi anhelo ahora rezar así:

”Padre nuestro en la tierra y en el cielo, sagrado es Tu nombre.
Tu voluntad se cumpla en nosotros, como lo es en la inmensidad.
Danos de Tu pan lo suficiente para el día.
En Tu compasión perdónanos y engrandécenos para perdonarnos unos a otros.
Guíanos hacia Ti y danos Tu mano en la oscuridad.
Porque Tuyo es el reino, y en Ti está nuestra fuerza y plenitud.”

Y caía la tarde y Jesús bajó por las colinas y todos Lo seguimos. Y al seguirlo yo iba repitiendo Su oración, y recordando todo lo que El había dicho; porque yo sabía que las palabras que habían descendido como copos de nieve aquel día, irían a permanecer y a difundirse como cristales, y que las alas que se habían batido por encima de nosotros estaban destinadas a recorrer la tierra con la solidez de cascos de hierro.

DEL LIBRO EL PROFETA, capítulo sobre LA AMISTAD


Torso, pintura de Jalil Gibrán

Y un joven dijo: "Háblanos de la amistad"

Y él contestó:
"Vuestro amigo es vuestra necesidad satisfecha.
Él es el campo que sembráis con amor
y cosecháis con agradecimiento.
Él es vuestra mesa y el fuego de vuestro hogar.
Porque os acercáis a él con vuestro hambre, y lo buscáis sedientos de paz.

Cuando vuestro amigo os revela su pensamiento ningún temor os asalta de que el " no" sea la respuesta, o de que el "sí" sea negado.
Y cuando él permanezca en silencio,
que vuestro corazón no deje de oír su corazón.
Porque en la amistad, todos los pensamientos,
todos los deseos, todas las esperanzas
nacen y se comparten con gozo y sin alardes.
Cuando os alejéis de vuestro amigo, no os acongojéis
porque lo que más amáis en él quizá este más claro en su ausencia,
igual que la montaña es mas clara desde la distancia
para el que quiera subirla.

Y no permitáis que haya en la amistad otro interés
que el que os lleve a profundizar en el espíritu.
Porque el amor que no busca más que la revelación
de su propio misterio, no es amor
sino una red tendida que solo recoge la pesca inútil.

Que lo mejor de vosotros sea para vuestro amigo.
Si ha de conocer el flujo de vuestra marea,
que también conozca su reflujo.
Porque… ¿qué amigo sería aquel
que tuvierais que buscar para matar las horas?
Buscadlo para vivir las horas.
Porque existe para colmar vuestra necesidad,
no vuestro vacío.
Y haced que en la dulzura de la amistad haya risa
y placeres compartidos.
Porque en el rocío de las cosas pequeñas,
el corazón encuentra su alborada y se refresca"

Del hermoso libro El Profeta